Usted lleva la instrucción.El culpable ya está decidido.
Una jueza, un pueblo y un caso por resolver. Vuestro grupo lleva la
investigación con ella: pedid pruebas, interrogad a quien calla y
firmad una acusación que se sostenga. Aquí gritar no sirve de nada:
a la gente se le saca la verdad escuchándola.
Usted lleva la instrucción. Pida pruebas, interrogue a los que callan,
ponga los documentos sobre la mesa y firme una acusación que se sostenga.
El culpable ya está decidido: solo falta que usted lo demuestre.
Tiene un expediente abierto. Empezar una investigación nueva no lo borra: se queda guardado y puede retomarlo cuando quiera.Tenéis un expediente abierto. Empezar una investigación nueva no lo borra: se queda guardado y podéis seguirlo cuando queráis.
☊
Hablar bien funciona
Cómo le habléis a cada uno cambia lo que os cuenta. Presionar a quien tiene miedo lo cierra en banda; escucharlo, no.
⌕
Pruebas, no corazonadas
Pedid informes, registros y peritajes, y cruzad lo que dice cada uno con lo que dicen los papeles.
✎
El cuaderno de Miguel
El hermano de la jueza dibuja todo lo que no cuenta. Su cómic se lee aquí abajo, y él también sale en la partida.
El cuaderno de Miguel
Laura y Miguel
Laura es jueza de instrucción. Miguel, su hermano, tiene quince años,
acaba de llegar a un instituto nuevo y lo dibuja todo. Cada caso del
Aula tiene su episodio: leedlo antes de empezar.
Entrad para leerlo.
⚖
Interrogatorios vivos
Pregunte lo que quiera. Mienten, se contradicen, se cierran en banda y reaccionan a las pruebas que les enseña.
⌕
Pruebas y contradicciones
Autopsias, telefonía, cámaras, contabilidad. Cruce declaraciones y descubra las grietas de cada coartada.
◷
Veredicto que puntúa
Acusar de farol no vale: el veredicto se puntúa contra las pruebas que cite. Apretar sin nada en la mano tiene coste.
El buzón
¿Y si el caso lo escribiera usted?
Cuéntelo aquí y lo leo. No se genera solo: un caso de estos son dos mil
líneas escritas a mano —la cronología, las coartadas cruzadas, los
peritajes, los documentos—, así que esto es un buzón de ideas, no una
máquina. Si una se sostiene, se escribe.
Lo que hace falta para que una idea sirva son tres cosas:
dónde pasa —un sitio de verdad, con su oficio y su gente—,
quién aparece muerto y quiénes tenían motivos. Y si se le
ocurre por qué mentiría cada uno de ellos aunque fuera inocente, eso es
justo lo que convierte una historia en un caso.
No hace falta que esté pulido. Con media página hay de sobra.
Se guarda con su cuenta para leerlo; no se cede a nadie.
Privacidad.
El caso seleccionado
La escalera de la nave
Un empresario de riegos aparece muerto al pie de la escalera de su nave, en un polígono del Jiloca.
Todo apunta a una caída trabajando solo de noche. El juzgado abre diligencias igualmente.
Cinco sospechosos, un pueblo pequeño y sesenta turnos de instrucción.
Sonido
Todo esto se sintetiza aquí, en el navegador: no hay ningún archivo de audio ni nada que descargar.
Intro envía · Mayús+Intro salta de línea
Escrito de acusación
Pruebas que cita como cargoPruebas que citáis
Efectos que cita como cargoObjetos que citáis
Qué concluye de cada unoQué pensáis de cada uno
Un caso no se resuelve entendiendo solo al culpable. De cada persona: si le mintió y en qué. Descartar bien a un inocente puntúa igual que acorralar al que fue.No basta con acertar quién fue. De cada persona: si os mintió y en qué. Descartar bien a un inocente puntúa igual que pillar al que fue.
Remitir a peritaje
Efecto
Contenido del documento · leerlo no consume turno
¿A quién se lo manda? Consume un turno, acierte o no de destinatario.¿A quién se lo mandáis? Gasta un turno, acertéis o no.
Se arrastra a los lados. Girando el teléfono cabe entero.
Anotaciones del instructor
Cuaderno
Lo que apunte aquí no lo lee nadie del caso y no consume turno. Se guarda con la partida: sigue estando al recargar y viaja en la copia que se exporta.Lo que apuntéis aquí no lo lee nadie del caso y no gasta turno. Se guarda con la partida: sigue ahí aunque recarguéis la página.
Cómo se ha abierto la causa
Árbol de la instrucción
Qué diligencia destapó cuál. Solo aparece lo que ya tiene en el expediente.Qué prueba llevó a cuál. Solo aparece lo que ya tenéis en el expediente.
Algo no va
Avisar de un fallo
No cuesta turno y no interrumpe la partida: siga jugando en cuanto lo mande. Cuente qué hizo, qué pasó y qué esperaba que pasara — con esas tres cosas se arregla.No gasta turno y no para la partida: seguid jugando en cuanto lo mandéis. Contad qué hicisteis, qué pasó y qué esperabais que pasara — con esas tres cosas se arregla.
Se guarda para arreglar el fallo; no se cede a nadie.
Privacidad.
Cómo se instruye un caso
Usted lleva la instrucción, y el tiempo corre.
120turnos
Casi todo lo que hace gasta uno, y el caso
tiene más material del que cabe, a propósito. Pedir todas las
diligencias y peritar todos los efectos se come más de la mitad, y
entonces no le queda tiempo para hablar con nadie. No lo pida
todo: elija.
En el teléfono, el expediente va en las pestañas de arriba.Escena es la conversación, donde se escribe y se lee
todo. Caso, Sospechosos,
Gabinete, Efectos y
Causa son el expediente abierto sobre la mesa. Donde
este tutorial diga «el panel», mire ahí.
El camino
LeaEl resumen, las láminas del sitio, la inspección ocular y el atestado, en Caso.gratis
Pida diligenciasLa autopsia, un registro, un cotejo. Con sus palabras.1 turno
Perite los efectosLo que se interviene sale en Efectos. Mandarlo al gabinete, 1 turno.mirar, gratis
Interrogue y confrontePregunte, cruce lo que dicen y póngales los papeles delante.1 turno
AcuseCulpable, cómplice si lo hubo, móvil, método, cargos y la ficha de cada uno.al final
Cómo se pide una diligencia
✓ Así sí
«quiero la autopsia»
«que registren la casa donde dormía»
«con quién habló esa noche»
«que la forense revise otra vez las manos»
✗ Así no
«registren todo el pueblo» cuanto más ancho, más paja, y cuesta igual
«tráiganme pruebas» no pide nada concreto
«lo de antes» no se entiende
No hace falta el nombre técnico. Se le entiende como lo diría usted.
El índice no crece solo. Trae la inspección ocular y el atestado, y nada más aparecerá ahí nunca: todo lo demás se pide escribiendo.
Si no se entiende lo que pide, no cuesta nada. Tampoco que se la denieguen por falta de un indicio previo: se le dice qué clase de diligencia falta.
Si lo que pide no consta en esta causa, se le dice por qué, y eso sí cuesta turno.
Se puede pedir dos veces sobre lo mismo. Un informe contesta
lo que se le preguntó, no todo lo que esa cosa sabía. Si un papel menciona
algo que su primera pasada no analizó, pida que vuelvan: una segunda
revisión, otra pasada por esa zona, ampliar el visionado
a la hora anterior. Ahí es donde suele estar lo que no encuentra
nadie.
Lo que pone el papel es gratis; lo que no pone, se paga
Un papel ▤Se lee entero, gratis y las veces que quiera: el extracto, la agenda, la notificación.
→
UstedCruza horas, compara con lo que le declararon, busca lo que falta.
→
El CuadernoHoras, contradicciones, quién estaba con quién. Gratis y se guarda solo.
Un efectoMirarlo es gratis. Se separan por montones y por el registro del que salieron.
→
Un perito1 turno. Acierte a quién: mandarle un mechero a quien lleva las armas cuesta lo mismo que mandarle el arma.
→
Lo que encuentraLa mayoría de los efectos no dicen nada, y ahí está la apuesta.
Las formas importan
serenoincómodotensoa la defensivaa punto de levantarsepide abogado
← respeto, escuchar, ofrecer una salidahumillar, registrarle la casa, amenazar de vacío →
Esa es la hostilidad, y la ve escrita en su ficha. Si
llega al final, no vuelve a declarar en toda la causa.
La presión no se pinta en ninguna parte, a propósito:
la sube ponerle pruebas delante, no subir la voz, y se nota en cómo le
contestan. Se interroga a sospechosos, a testigos y también a los
técnicos del gabinete, que saben de su oficio cosas que nadie les
ha preguntado.
Ofrecerle una salida aprieta y a la vez baja la guardia.
Distinguir en voz alta entre lo que sí hizo y el crimen —«robar no es
matar»— sube la presión de golpe y baja la hostilidad, porque ve por
dónde salir. Y cada persona tiene su tecla propia: algo que le duele o
que le desarma. Encontrarla es media instrucción.
Confrontar es ponerle algo delante: una diligencia, un
peritaje ya pagado o un efecto tal cual —«mire lo que hemos encontrado
en su casa»—. Cede si eso concreto le desmonta algo concreto, y solo en
ese punto: nadie confiesa un crimen entero por un extracto bancario.
La confesión: tres llaves a la vez
Material encimaLas piezas que a esa persona la ponen contra la pared, ya confrontadas con ella.
+
Presión altaTrabajada vuelta a vuelta, hasta que se le acaben las explicaciones.
+
Hostilidad bajaUno se confiesa ante quien se apoya, no ante quien lleva media hora gritándole.
No todos pueden llegar: hay quien no lo contará diga usted lo que diga.
Apretar a gritos hasta que hable no lleva a ninguna parte, y es a propósito.
Confesar no prueba nada. No rompe su coartada ni puntúa: el escrito lo firma usted y lo sostiene con papeles. Eso de que el culpable lo diga y se acabó pasa en la tele.
Pedir pistaLe señalan qué puede practicar ahora o a quién apretar con lo que
ya tiene. Nunca quién fue. Cuesta cinco
turnos la primera, ocho la siguiente y doce a partir de la
tercera. Si la repite sin haber movido la causa, no se la vuelven
a cobrar.
El ÁrbolDibuja qué diligencia destapó cuál, con lo que usted ya tiene.
Junto al Cuaderno, es lo que le dice por dónde va
cuando lleva dos horas de causa.
El escrito de acusación: de dónde salen los 100 puntos
352015101055
35 el culpable
20 las diligencias que sostienen el cargo
15 de cada persona, si le mintió y en qué
10 el móvil
10 el método
5 los efectos que cita
5 los turnos que le sobren
Descartar bien a un inocente vale igual que acorralar al
que fue, y dejar la ficha de alguien en blanco cuenta como no haberlo
entendido. Citar como cargo una pista falsa resta.
Y a lo mejor no fue uno solo. El escrito trae un desplegable
de cómplice con «nadie» puesto de entrada: en alguna causa
hay un segundo que no mató pero estaba en el ajo. Lo distinguen las
horas: si lo que le sitúa en el sitio cae fuera de la horquilla
de la muerte, no estaba matando, estaba tapando. Señalar a un segundo de
farol sale tan caro como fallar el primero.
Gasta turno
incorporar una diligencia
peritar un efecto
hablar con alguien
confrontar
que le digan que algo no consta
No gasta
leer y releer lo que ya tiene
mirar los efectos y las láminas
escribir en el cuaderno
que no se entienda lo que pide
que le denieguen algo por falta de indicio
Cómo se juega
Vuestro grupo investiga con la jueza.
80turnos
Casi todo lo que hacéis gasta uno: pedir una prueba, hablar con
alguien, mandar algo a un experto. Da para mucho, pero
no para todo. Antes de gastar, pensad qué queréis
saber.
En el móvil, todo va en las pestañas de arriba.Escena es la conversación. Caso,
Sospechosos, Gabinete,
Efectos y Causa son el expediente.
El camino
LeedLo que pasó, los dibujos del sitio y los dos primeros papeles, en Caso.gratis
Pedid pruebasEscribid lo que queréis saber, con vuestras palabras.1 turno
Mirad los objetosLo que se recoge sale en Efectos. Mandarlo a un experto, 1 turno.mirar, gratis
Hablad con la gentePreguntad, comparad lo que dicen y enseñadles pruebas.1 turno
AcusadQuién fue, por qué, cómo y con qué pruebas.al final
Cómo se pide una prueba
✓ Así sí
«que miren si forzaron la puerta»
«¿tenía seguro el libro?»
«registrad la casa de…»
«mirad en la mesa de…»
✗ Así no
«buscad por el pueblo» demasiado vago
«registrad todas las casas» una cosa cada vez
«lo de antes» no se entiende
No hace falta usar palabras técnicas. Se entiende como lo diríais normalmente.
Si no se entiende, no gasta turno: decidlo de otra forma.
Para entrar en una casa hace falta un motivo. Si aún no lo tenéis, os dicen qué falta y no gasta turno.
Si pedís algo que no existe, os lo dicen y sí gasta turno.
Los papeles dan datos. Lo que significan, lo descubrís vosotros
El papelHoras, listas, tablas, cuentas. No dice qué significan.
→
Vosotros¿Cuadran las horas? ¿Falta algo? ¿Alguien dijo otra cosa?
→
El CuadernoApuntad lo importante. Es gratis y se guarda solo.
Un objetoMirarlo es gratis. Si es un papel (▤), se lee entero.
→
Un experto1 turno. Elegid bien a quién: mirad en su ficha qué hace.
→
Lo que encuentraMuchos objetos no llevan a nada. Es normal: pasa igual de verdad.
El trato importa
serenoincómodotensoa la defensivaa punto de levantarsedeja de hablar
← respeto, escuchar, ofrecer una salidagritos, amenazas sin pruebas →
Lo veis escrito en la ficha de cada uno. Y si llega al final,
no vuelve a hablar en toda la partida.
Para que alguien cambie lo que dijo, enseñadle una prueba
que lo contradiga: Confrontar con prueba, y decidle qué no
cuadra.
Miguel, en casaEl hermano de la jueza. No es sospechoso. Se fija
en cosas en las que nadie se fija: contadle lo que habéis encontrado y
enseñadle pruebas. Habladle como a un hermano: si le interrogáis, se
cierra.
Si os atascáis, pedid pistaOs dicen qué podéis hacer ahora o con quién hablar. Nunca quién
fue. En este caso son gratis.
La acusación: de dónde salen los 100 puntos
352015101055
35 quién fue
20 las pruebas que lo demuestran
15 de cada persona, si os mintió y en qué
10 por qué lo hizo
10 cómo lo hizo
5 los objetos que citáis
5 los turnos que os sobren
Se firma con Emitir veredicto, cuando lo
tengáis claro. Que alguien confiese no basta: una acusación se sostiene
con pruebas.